12 febrero, 2012

Premio de poesía visual "Juan Carlos Eguillor"

A finales de enero fui seleccionado en el "I Premio Internacional de Poesía Visual Juan Carlos Eguillor". Habrá una exposición en Vitoria y un catálogo con todas las obras ganadadoras y seleccionadas. Os iré manteniendo informados; de momento os remito a la siguiente página: http://www.escritoresdeeuskadi.com/actividades-aee/concursos/551-ganadores-del-i-premio-de-poesia-visual-juan-carlos-eguillor

18 noviembre, 2011

No amigos, no he abandonado esta bitácora. Estoy embarcado en ciertos proyectos que requieren del poco tiempo que dispongo. Por lo tanto, espero que tengan paciencia y continúen con su fidelidad como lo han hecho hasta el momento.

21 octubre, 2011

El gran batacazo

Fotografía del autor

Desde los anales de la humanidad, ésta ha ido detrás de miles de sueños. Cada persona ha buscado siempre el suyo propio. Tras años de sufrimiento ha habido quien lo ha conseguido. Unos lo lograron sin enterarse, sin esfuerzo alguno, mientras otros se quedaron en el camino.

Y la historia se repite y se repetirá hasta que la humanidad expire. Mientras sigamos pensando por nosotros mismos, perseguiremos algún sueño. Hay gente que cuando lo consigue, se desengaña por haberlo idealizado de una forma totalmente distinta a como después ha sido realmente. Pero en fin, dejemos que se equivoque por si mismo. Aconsejemos pero no se nos ocurra disuadir al no ser que se vaticine una verdadera catástrofe por el camino. De los batacazos aprendemos, y yo que llevo unos pocos, luzco unos lustrosos chichones y moratones a modo de autolesión. Pero finalmente he superado estos escollos y ahora sé qué debo y qué no debo hacer. Tropezaré en otras piedras, pero difícilmente en las mismas pues como humano que soy, ya he magullado mis pies en dos ocasiones y no ocurrirá lo mismo una tercera vez.

Como se suele decir, nadie escarmienta en cabeza agena y yo quiero ser una de estas cabezas. Celebremos nuestros batacazos como los grandes éxitos que puedan aparecer en un futuro.

07 octubre, 2011

El ángel ascendido


Fotografía del autor
 
“Te daré innumerables tesoros hasta enterrarte en ellos y relucir a mil leguas de distancia. Te concederé felicidad infinita en la Tierra. El mundo entero estará a tus pies: ante ti, bajarán la cabeza reyes, príncipes, el mismo Papa. Las mujeres que desees, las obtendrás con una simple mirada. Tu longevidad será muy superior a la de cualquier hombre y la gozarás como goza un jovenzuelo de su juventud.”  
 
Ésta era la propuesta diaria, ya monótona, de aquel diablo. Siglos y siglos repitiendo las mismas palabras, hasta conseguir hacer sudar de avaricia a sus más nobles víctimas. Se rindieron a la tentación gente ya poderosa, pobres y curas. Pero aquel diablo estaba harto, aburrido habría que decir, de su monotonía.
 
“¿De qué vale”, se decía, “ser malo? ¿Qué consigo realmente con la compra de tantas almas? Siglos escuchando las mismas plegarias: Quiero romper el contrato, dicen. Estoy tan aburrido...”
 
Un día se marcó su vida como con un hierro candente. Trataba de tentar a un motero, ya se sabe, gordo y con enormes tatuajes en los brazos.
 
–Te daré innumerables tesoros hasta enterrarte en ellos y relucir a mil leguas de distancia. Te concederé felicidad infinita en la tierra...
 
Pero el motero, en un alarde de querer imitar al diablo, tentó:
 
–¿Por qué no te compras una moto?
 
–¿Cómo? –preguntó el diablo sorprendido.
 
–Sí, una moto: grande, reluciente, con un manillar enorme. Recorrer el mundo mientras te vibran las manos, el culo...
 
El buen diablo parecía recelar.
 
–...ser el dueño de la de la carretera, llevar a una chica detrás que quiere escapar de su jefe, vivir el día y la noche...
 
–Y ¿podré beber cerveza en un local de mala muerte? –interrumpió el diablo con ojos centelleantes.
 
–¿Quién o qué te lo impedirá?
 
Y desde aquel día se montó en una moto roja y negra, dejó de tentar a los hombres y se hizo llamar el Diablo Motero. Ya jamás se bajó de la moto y los moteros se encomendaron a Él siempre que lo necesitaron, convirtiéndole así en su santo y patrón.

17 septiembre, 2011

Las lágrimas de Valle

Fotografía del autor


Uno de mis destinos vacacionales desde la infancia es un pueblo de Pontevedra al cual me unen lazos de estirpe. Este verano también he sido acogido por sus frías aguas saladas y dulces, sus huertas que desprenden olor a quemado, sus eucaliptos y laureles de los que una vez más me he abastecido para todo el año, sus gentes que desprenden un tono de sabiduría anclado a la tierra e, incluso, de la "Santa Compaña" que anda por estas tierras en ocasiones taciturnas. Sí, este verano también he ido allí y sigue sucediendo lo de todos los años pero cada vez más acentuado. Independientemente del mayor reclamo de turistas que es el mar, lo más atractivo  del pueblo es su casco viejo. Casas centenarias llenas de historia se hunden sin remisión. Cuatro paredes que únicamente albergan zarzas, matojos e incluso árboles; cuatro paredes que ya revientan por la más variable vegetación que quiere integrarse en la piedra.

Sin embargo esto le da un aspecto de cierto encanto y autenticidad que desaparecerá cuando también lo hagan  sus muros, cuando en su lugar levanten un espantajo sin gracia y desarraigado. Tampoco pasan desapercibidas aquellas casas a las que han levantado una planta más y que, como añadidos que son, perturban mi vista.


Exactamente no sé a quién culpar de todos estos despropósitos: al Ayuntamiento (por el cual apuesto),  a la Xunta, al Patrimonio Histórico... Tal vez todos tengan su parte de culpa. El caso que mientras tanto, este pueblo terminará por perder su identidad. El fantasma de Valle Inclán vagará por sus calles y dirá: "Max, amigo, pégame con tu bastón en todo lo alto de la cocorota y hazme perder el conocimiento... Sin resentimientos, amigo". Sí, lectores, estamos hablando de Villanueva de Arosa, pueblo natal de Valle y donde por cierto la casa que lo vio nacer ha sido propiedad de unos tíos de mi madre, estando ahora destinada a desaparecer si nadie lo remedia mientras se levanta majestuoso el pazo contiguo donde más tarde vivió.

02 septiembre, 2011

Otra vez aquí

Pues nada, se acabaron las vacaciones y ahora en el regreso, resulta que este blog a cumplido un año hace pocos días. Lo celebro cambiando algo la estética (que no el contenido) para intentar facilitar su lectura. Como observaréis, conservo el fondo ocre como el otoño que me vio nacer. La negrura del texto pretende que vosotros, amigos, no os dejéis la vista en exceso. Publicaré todos los viernes esperando nuevamente vuestra fidelidad.

15 julio, 2011

A todos aquellos que disfruten ahora de sus vacaciones, que se lo pasen muy bien. A los que les toque currar, paciencia, todo llega. Pero amigos, yo me piro y no quiero saber nada de ordenadores.

Fotografía de Susana Nieto. Composición del autor